"Como decía Machado “he andado muchos caminos……y en todas partes he visto caravanas de tristeza”…Sintiéndome la más triste y desdichada del mundo he pasado los últimos meses y cuando vuelvo a mis quehaceres hallo “que las penas mías, para hacerlas tú alegrías las hubieras recogido”.
Vuelvo a mi consulta, doy horas a pacientes nuevos y me encuentro con una chica de 31 años, recién trasplantada de médula a causa de una leucemia, que casi no puede caminar, con el pelo empezándole a crecer y con la cara cubierta de una vello negro, provocado por una medicación que le retirarán en cuanto puedan, que me explica que, a causa de todo ello, el chico con el que vivía la ha dejado porque no podía soportar la situación. Me dice que está muy triste pero que tiene que seguir el camino, que tiene que vivir porque no se ha muerto.
Otra mujer, también joven, decide romper su matrimonio porque el marido no la respeta: le chilla, la ningunea. Ella dice no tener ni autoestima ni fuerza. Es una chica muy guapa y muy maltratada.
Podría seguir citando casos, narrando vidas. Viene a mi cabeza cuando Calderón, en boca de Segismundo, afirma, en La vida es sueño: “el delito mayor del hombre es haber nacido”.
Venimos al mundo sin saber vivir y tenemos que recorrer nuestro camino. Nadie nos prepara para la muerte (ni la propia ni la de las personas a las que amamos), ni para afrontar el sufrimiento. En la escuela nos enseñan a leer y a escribir. A odiar las matemáticas y a aceptar castigos; pero no nos dicen cómo relacionarnos, cómo conservar un amigo, cómo responder –o no- a una provocación, a un engaño. Tampoco nos enseñan a enfrentar una pérdida. Y es la vida, con sus reveses y sus derechos quién nos pone a prueba constantemente.
Quizá sea un planteamiento muy reduccionista, pero creo que todo se centra en ganar o perder. A veces se gana un amor, salud, un trabajo, una nueva vida, un momento maravilloso, una sonrisa, una canción. Y a veces se pierde un amor, la salud, el trabajo…..
Las pérdidas nos desgarran de tal manera que rehacerse resulta un proceso agotador. Y las ganancias nos hacen creer que la vida es sueño, pero, lo cierto es que “se hace camino al andar”.
21 comentarios:
Reducionista, realista... ¿qué más da la palabra?
Lo cierto es que, en ocasiones, la vida nos enfrenta a pelo con nuestras emociones más profundas y casi siempre nos deja temblando. Y cuando ese ocurre, sentimos el peso terrible de la conciencia del yo.
Muchas veces me pregunto si yo soy yo, o mi "vocecita".
En fin, Beatriz, no me hagas mucho caso. Hoy, tengo un mal día.
Un gran beso. Me gusta y me anima verte en marcha.
En este post te centras en un punto clave de nuestra sociedad. la educación social, de al cual estamos mlas preparados o exentos. me ha gustado leerte después de tanto tiempo-. UN abrazo!
Asíi es, al andar se hace camino. De toda esperiencia, buena o mala, podemos extraer una enseñanza, un pensamiento que nos ayude a seguir.
Tu final es perfecto, se hace camino al andar.
Al fin y al cabo es el epitafio tácito que adornará nuestra última morada.
Leo la historia de la chica enferma, recuerdo lo que tú estás pasando, y la única conclusión medianamente lógica que encuentro, es que hay que vivir, lo mas feliz que podamos, sin ningunearnos a nosotros mismos por bolsadas de la vida.Porque sí hay algo seguro, es que en cualquier esquina, nos espera un palo por la cabeza, de esos importantes, de los que nos dobla las ganas de vivir.
Y en esas "dobladas" de lo único que podremos agarrarnos para volver a enderezarnos, será de los recuerdos hermosos de vida archivada y el entrenamiento en saber seguir adelante con fuerza y nuevas ilusiones.
Un besote inmenso
Gizz
Quizás, entre ganar y perder, el éxito en la vida estribe en saber celebrar el empate... ;-)
¿Que consuelo nos queda?
El amor.
¿Es que hay alguna otra cosa que merezca la pena...?
ANIMO.
Un enorme abrazo...!
Mi querida amiga eres una mujer de alma noble y sensible te afectan todos esas personas que por tu trabajo tienes a tu alrededor, ese dolor te hace daño,pero todos llevamos de alguna u otra forma nuestra carga en la espalda a veces con mucha tristeza y otras con algo de lejana esperanza,pero asi es la vida.
Me alegra que vuelvas a tu blog.
Un besito guapisima.
Al ver tu post en la lista de mi blog solo pude pensar en Machado:
"Caminante no hay camino,
Se hace camino al andar,
Al andar se hace camino
Y al volver la vista atrás
Se ha de ver la senda
que nunca has de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en el mar"
Ese mar proceloso e incierto de la vida que tanto nos ofrece, pero que a la hora de resumir, tan parco nos parece.
Ese mar que canta Serrat poco despues de cantar a Machado.
Mediterraneo amigo de cuyas eternas estelas vivimos.
Besos
Un gusto haber encontrado tu blog y haberte leido.
Volvere por aqui y te espero por mi espacio rojo!!
Saludos!!
Oyana, hermoso texto, siempre nos viene bien estas reflexiones.
Te abrazo
MentesSueltas
También es cierto, que depende de donde trabajes, te toca a lo mejor ver casos tristes todos los días.
Es como trabajar en un hospital: gente sana como que no ves.
De verdad que también pasan cosas excelentes.
Un abrazo
Con tantas tristezas por ahí, prefiero ir con una sonrisa diaria… Un gusto leerte.
Saludos.
Cristal, guapa, con todo el tiempo que ha pasado desde que comentaste mi entrada, espero que ese mal día pasara y desde entonces los hayas tenido todos buenos. Tú eres tú y la vocecita es la que no nos deja "descarriarnos" ni olvidarnos de quienes somos ¿no?. Un beso.
Moderato, gracias. Cierto lo de la mala preparación ¿tiene arreglo?. Un abrazo.
Lúcida, como dice el refrán, la experiencia es la madre de la ciencia. Los refranes son sabios y algunos tienen un contenido muy hondo. Un beso.
Gizela, eres una mujer sabia. He leído varias veces tu comentario y cada frase encierra una folosofía de la vida. Te escucho siempre. Un beso.
El empate, Más claro, sería el término medio. Otro día que esté más dispuesta, te contaré un chiste sobre el témino medio. Un beso gordo.
Cornelius, el amor es lo más importante. Lo único. Un beso.
Geni, gracias y un beso muy fuerte.
Queiles, adoro a Machado y a Serrat a partes casi iguales (machado le lleva una pequeña ventaja). Un abrazo.
Gracias, literata y bienvenida a mi casa. Un beso.
Sombras, claro que pasan cosas excelentes. Ocurre que ahora estoy en una etapa sufriente y no puedo sentir felicidad. Pero el tiempo me restaurará las heridas, seguramente y volveré a disfrutar de esas cosas excelentes. Un beso.
Salvador, nunca hay que perder la sonrisa. Un abrazo.
Si, hasta lo dice Charly García de otra manera en Desarme y Sangra: "... no existe un maestro que enseñe a vivir". Saludos porteños, Oyana.
Lo más importante es ser siempre conscientes que no sabremos nunca ,en qué paso se termina ese camino y que al girar la curva que tomamos cada día, el camino puede ser completamente distinto al del día anterior, incluso...no haber camino.
De ahí la importancia de comprender que el único camino que existe es, el que en estos momentos estamos pisando, así que no cabe más que, oler todos los olores, saborear todos los sabores, pintar su paisaje con todos los colores y no llegar al final del día insatisfechos por el tramo recorrido. Y mañana, si sopla el viento de la tristeza, agarrarse muy fuerte a la fuerza del espíritu y luchar, sintiendo que el camino recorrido, lo hemos andado como queríamos hacerlo y aceptar de un modo natural, que el camino, un día...ya no continua, pero que mientras tanto, por muy duro que sea, no dejar de caminar, caminar y caminar.
Y esa chica de 31 años...es una buena caminante.
Un placer leerte
Qué verdad más grande, Nico. Un beso.
Me ha gustado mucho lo que dices, anónimo. Es tanquilizador, sereno y absolutamente cierto ¿por qué no pones algún nombre? No me gustan los anónimos, sobre todo cuando dicen cosas tan bien dichas y no puedo responderte llamándote de alguna manera.
Un abrazo.
Oyana
La vida es una batalla perdida, pero hay que luchar como si la fuésemos a ganar
Buena reflexión, fernando. Acaba ganando tahanatos siempre, pero vivimos gracias a eros.
Un abrazo
Querida Oyana, no soy particularmente optimista pero no estoy de acuerdo en que todo se reduce a ganar o perder. Es en esa línea que separa el ganar del perder donde se ubican los matices que esculpen la vida. Por ejemplo: ¿Tener miedo es ganar o perder? ¿Y sentir dolor físico? ¿Y el momento en que ríes y olvidas el mundo? Si la vida se reduce a ganar las personas se dividen únicamente en ganadores y perdedores.
Ganar es prosaico. Perder puede ser (no siempre lo es) hermoso y ello se debe a una única y terrible razón: No todos ganamos pero todos terminamos perdiendo.
Un abrazo
me gusta tu blog. Me he tomado el tiempo de leer varias entradas.
es lindo!
Sirena, quizá sea como tú dices (eres una mujer sabia), pero cuando pierdes a quién más amas te aseguro que no sólo no es hermoso, sino que esa sensación de pérdida se generaliza de tal manera que, por un lado te da terror poder seguir perdiendo -siempre pueden ocurrir cosas peores- y, por otro, te importa un bledo continuar perdiendo porque nada será peor.
La batalla está pèrdida de antemano: siempre gana la muerte. El saber vivir es algo que cada uno debe aprender, viviendo. Te puedo asegurar que aprovecho cada minuto y me siento viva. Siento la vida porque sé que la acabaré perdiendo.
Un beso, preciosa.
Gracias, Abriles. Bienvenida a mi casa
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